Resistencia de los Pueblos al Proyecto Integral Morelos

Carta de Juan Carlos Flores Solís sobre la militarización de los Pueblos del Volcán

  • Legalizan el ataque del ejército a los pueblos

Ésta semana inicio una nueva etapa en la decisión de imponer el gasoducto: el patrullaje constante del ejército mexicano para resguardar la maquinaria ¿cuál es el mensaje que con esto reciben los pueblos? El mensaje es más que claro, si protestas contra la invasión de las máquinas españolas e italianas el ejército va a accionar con sus tanques sobre el pueblo.

Algunos militares tal vez están confundidos, pues hace apenas algunos meses, se encontraban en la misma zona del volcán con el objetivo de coordinar la evacuación de los pueblos por la actividad eruptiva de Don Goyo. El ejército, en una de sus principales funciones conforme al Plan DN-III y Plan Popocatepetl, coordinaba la seguridad de los pueblos frente a una posible catástrofe. Hoy regresa a la zona no para evitar riesgos en la población, sino para imponerles un nuevo riesgo, “una bomba de tiempo” como la han llamado los pueblos.

Para el gobierno de RMV ya nada importan las observaciones de la ONU, los pronunciamientos y acciones urgentes de organismos nacionales e internacionales de personajes reconocidos a nivel mundial. Las instituciones y derechos que fueron el quiebre de un mundo donde amenaza gobernar la barbarie: los derechos humanos, la ONU, los organismos internacionales, la opinión pública, la democracia representativa; hoy sin ignorados, para el gobierno solo son papeles, declaraciones en medios de comunicación que pronto se borran. Los gobiernos estatales y federales han levantado un “muro de la injusticia” y no están dispuestos a reconocer derechos que atenten contra sus intereses. En Morelos los estudios de Protección Civil del gasoducto, involucran a zonas del Estado de México, no de Morelos, en la termoeléctrica nunca hubo el proceso de análisis y aprobación de riesgos por parte de Protección Civil; en Puebla se sostuvieron cuantiosas reuniones con Protección Civil y Procuraduría Agraria para buscar respeto a los pueblos, información e inclusión en la toma de decisiones, el resultado fue un completo engaño en foros de la CFE; el proceso de licitación del gasoducto fue manipulado a Foros de Elecnor en más de 60 millones de dólares, esto ya ha sido demandado ante la Secretaría de la Función Pública y la Auditoria Superior de la Federación; el CENAPRED, conforme a derecho, emitió la opinión técnica de inviabilidad del proyecto ante la SEMARNAT y Comisión Regulatoria de Energía; los expertos vulcanólogos han manifestado su posición técnica en el mismo tema; los pueblos no fueron consultados y no quieren el proyecto en sus tierras.

Y a todo esto, ¿Con qué responde el gobierno? Con el ejército contra los pueblos.

El ejército existe para cuidar la soberanía del país frente a cualquier invasión bélica que atente contra los intereses de la nación. Originalmente, solo en casos de guerra el ejército saldría de sus cuarteles, posteriormente se incluyó apoyas ante contingencias, luego se dijo apoyar la lucha contra el marco, y ahora sale para amenazar con su presencia al pueblo. Entonces si el ejército es usado principalmente en la guerra que libra el pueblo mexicano, porque el gobierno ha declarado la guerra al pueblo, un pueblo desarmado, un pueblo lastimado y oprimido. En 1994 los indígenas zapatistas declararon la guerra contra el Gobierno Mexicano, 12 días duró el fuego en Chiapas, sin embargo la sociedad nacional e internacional pidió se le diera una oportunidad a la paz, las dos partes cesará el fuego y los zapatistas cuestionaron: “ustedes nos han pedido que demos una oportunidad a la paz y lo vamos a hacer, pero ¿y si no funciona? ¿Quién nos quitará el derecho de matar o morir por nuestra patria?” Palabras más, palabras menos.

Años más tarde una imagen recorrió el mundo entero, una mujer indígena detenía al ejército sin más armas que sus manos y sus gritos, después de la matanza de Acteal el ejército se replegó mediáticamente. Para muchos es sorprendente la foto en dos sentidos: el uso del ejército frente a una población indefensa y el valor de las mujeres indígenas.

Con el levantamiento zapatista “se consiguió” que el país y gobierno comenzara a reconocer los derechos de los pueblos indígenas y aunque traiciona los Acuerdos de San Andrés, plasmó a la constitución lo que está reconocido a nivel internacional, el Derecho a la Consulta de los Pueblos. Pero esto es palabra muerta, pues si un juez llega a reconocer estos derechos, el Gobierno simplemente decide no reconocerlo y enviar a la policía estatal y/o federal.

Pero entonces el pueblo /los pueblos con legítimo derecho se detienen ante el abuso de la fuerza pública, como sucedió y sucede en el Istmo de Tehuantepec, en Amilcingo, La Parota y decenas de lugares más. Entonces hoy el Gobierno rebasado, ha decidió legalizar el uso de la fuerza militar sobre los pueblos, en lugar de respetar y reconocer sus derechos.

Si la “Ley bala” es un gran atentado contra los derechos humanos y modificaron por el escándalo que se generó en Puebla y el país, su contenido. Hoy el anuncio del Reglamento del Ejército y la Marina para poder hacer uso de la fuerza cuando se encuentren en riesgo terceros o la integridad de objetivos, como lo es, una obra “pública” o un proyecto de muerte es más que alarmante, pues además de la presencia ilegal del ejército en varios pueblos del país, abusa del permiso para atacar. Lo que no se aprobó completamente a nivel estatal se legalizó, perfeccionó y maximizó al nivel nacional. La presencia del ejército en la zona del volcán Popocatepetl es un mensaje, no solo para los pueblos de Don Goyo, sino para la Sierra Norte de Puebla, Atenco, Temacapulín, Oaxaca, Guerrero, Sonora, Veracruz, Chiapas, Estado de México e incluso D.F.

Nuestra respuesta no puede ser menos, debemos movilizarnos a nivel nacional, convocar los mas que podamos, exigiendo el cese de la guerra declarado del gobierno en contra del pueblo. Dejar a un lado los protagonismos, los agandalles políticos y la lucha de poderes.

Porque el pueblo mexicano no quiere guerra, los que estamos en la de los fusiles del ejército ahora, no somos extranjeros, guerrilleros, narcotraficantes, o un “extraño enemigo”, somos pueblos que defendemos nuestros derechos, tierras, montes y aguas ¿Consideran que es una exageración? Entonces saquen al ejército de los pueblos, respeten su derecho a decidir y deroguen esos reglamentos.

Los invitamos a todos, los convocamos a un esfuerzos y de manera conjunta exista una gran movilización coordinada en todo el país para exigir un alto a los proyectos de muerte, la represión al pueblo mexicano y el respeto a los derechos consagrados en la constitución de 1917 ya existió un esfuerzo de varios estados y organizaciones para movilizarnos el 8 de junio, esperamos y los invitamos para que la convocatoria crezca, lo más importante es que los mas nos movilicemos y demostremos al gobierno nuestro descontento y posición.

Pedimos también su apoyo para realizar previamente una caravana de observación sobre la región del volcán Popocatepetl y acuse a la exigencia del retiro de las fuerzas represivas y cancelación del Proyecto Integral Morelos

“Don Goyo no es cuartel, fuera ejército de él”
Penal de Cholula, Puebla 1 Junio 2014
Juan Carlos Flores Solís