jTatic Samuel Ruiz García – 1993

Samuel_Ruiz_Garcia_por_puigreixachNació en 1924 en Irapuato, Guanajuato, pero la mayoría de su vida vivió en San Cristóbal, donde fue nombrado obispo en 1959 a la edad de 35 años y desde entonces acogió las causas indígenas como suyas.

Samuel Ruiz García, “jTatic” (padre en lengua tzotzil) como lo llaman los indígenas de Chiapas, se desempeñó durante 40 años como obispo de la diócesis de San Cristóbal de las Casas, en la región Altos, una de las más grandes de Chiapas, con una población mayoritariamente indígena.

Por iniciativa suya, en 1989, se creó el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas, con sede en San Cristóbal de las Casas, una organización no gubernamental dedicada a la defensa y promoción de los derechos humanos, especialmente de los pueblos indígenas.

En el año de 1993 recibe el Premio Nacional en Derechos Humanos don Sergio Méndez Arceo en su primer edición y en conmemoración de la pascua de Don Sergio. En esa ocasión el Premio también fue recibido por Doña Rosario Ibarra de Piedra.

A Ruiz García le tocó vivir el movimiento armado que se inició el 1 de enero de 1994, cuando apareció en el escenario de la guerrilla y la política el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), compuesto, en su mayoría, por gente de escasos recursos e indígenas, quienes enfrentaron al gobierno federal, en un principio, para derrocarlo.

Fue en esta etapa cuando la imagen del obispo de San Cristóbal trascendió, incluso las fronteras nacionales, para ser reconocido en varios países en donde se defendió su tarea en pro de los indígenas más pobres del país.

Con la idea de colaborar en la solución del conflicto armado, Samuel Ruiz fue designado miembro de la Comisión Nacional de Intermediación (Conai), la cual encabezó, pero que tiempo después tuvo que ser desintegrada porque la ruta que comenzaba a tomar ya no era compatible al cien por ciento con la Iglesia y se acercaba más a los terrenos de la política.

MEDIADOR

Luego del alzamiento del EZLN el primero de enero de 1994, el Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General (CCRI-CG) del EZ hizo pública la Declaración de la Selva Lacandona con la que declaran la guerra al gobierno de Carlos Salinas de Gortari y anuncian su lucha por democracia, libertad y justicia para todos los mexicanos.

El EZLN propone como intermediarios a Rigoberta Menchú, Julio Scherer y al obispo Samuel Ruiz. A año siguiente del levantamiento armado, el primero de enero de 1995, el EZLN lanzó la Tercera Declaración de la Selva Lacandona que proponía a la sociedad la formación de un Movimiento para la Liberación Nacional.

La relación entre el presidente Ernesto Zedillo y el EZLN se tensó, así como con los sacerdotes de la diócesis de San Cristóbal e incluso fueron expulsados algunos de los religiosos.

En junio de 1998, el obispo Samuel Ruiz García abandonó su mediación entre el gobierno de Zedillo y los zapatistas después de acusar a aquél de perseguir su labor conciliadora. La Comisión Nacional de Intermediación presidida por Ruiz se disolvió de inmediato.

Samuel Ruiz fue nominado en dos ocasiones para recibir el Premio Nobel de la Paz, que no se le otorgó bajo los argumentos de que no “logró” con su mediación que el gobierno mexicano y el EZLN firmaran la paz, y porque se encontró con el veto del gobierno mexicano, de Washington y el Vaticano.

Sin embargo, nunca se había visto tantas firmas de apoyo de tantos pueblos indios y de personalidades para otorgar un premio Nobel por la Paz como para Samuel Ruiz García.

Se registró una fuerte campaña contra el obispo Samuel Ruiz y su diócesis por parte de autoridades federales y locales acusándolos de ser los causantes del conflicto en Chiapas, de resguardar armamento en las instalaciones de la Catedral, de ser los responsables de las muertes y de la sangre derramada de indígenas.

La población enemiga del obispo a agredió las oficinas de la curia, lo difamaron e insultaron. Tiempo después renunció a la CONAI como un acto de denuncia contra el gobierno por simular un diálogo con los indígenas para conseguir la paz en medio de la violencia desatada por los militares, los paramilitares y los cuerpos policiacos.

La renuncia del obispo Samuel Ruiz García al cumplir 75 años de vida en noviembre de 1999 fue bien recibida no sólo por el gobierno federal, sino también por algunos obispos del llamado “Club de Roma” que ansiaban su renuncia.

El 25 de enero de ese 1999, Samuel Ruiz García festejaría sus 40 años como obispo con la celebración de un Encuentro Teológico Pastoral llamado “Del Concilio Vaticano II al Tercer Milenio”.

Más de 500 delegados de diversos continentes y del país, así como indígenas de Chiapas se congregaron en San Cristóbal de Las Casas en el contexto del dolor y la confusión por la remoción del obispo coadjutor que supuestamente quedaría en su lugar. Cinco años antes de la renuncia de Samuel Ruiz, el Papa nombró al sucesor de la diócesis, al obispo coadjutor Raúl Vera López.

En 1996, Ruiz fue galardonado con el premio católico Pacem in Terris (Paz en la tierra) y en el año 2000 le fue otorgado el Premio Internacional Simón Bolívar de la UNESCO por su lucha contra la violencia, la pobreza y la exclusión.

Recibió además el doctorado honoris causa por la Universidad Iberoamericana en la ciudad de México.

Organizaciones civiles y de derechos humanos lo promovieron, en su momento, como candidato al premio Nobel de la Paz.

En abril de 2008 es nombrado por el Ejército Popular Revolucionario (EPR) mediador al lado de escritores e intelectuales, ante el gobierno federal.

Después de 40 años de obispado en Chiapas, Ruiz García decidió retirarse en 1999 e irse a la ciudad de Querétaro.

Murió el 24 de enero del 2011 a las 10 de la mañana en el Hospital Ángeles del Pedregal, en la Ciudad de México.

Texto publicado originalmente en El Universal.

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